miércoles, 17 de enero de 2018

EL ARTE DE LOS HAIKUS





"El arte del haiku, que también es un arte de vivir, consiste justamente en 
decir mucho con muy poco."

"Escribir haikus nos enseña a reducir la belleza del mundo a su esencia".





"If you want to learn the art of haikus
sit down
life is what happens beyond you

take pen and whitw paper if you want tp
yours handa
are also a canvas or two."

 El mejor lugar del mundo es aquí mismo (Francesc Miralles y Care Santos)






Soy japonesa
piel de nácar y seda
amo los haikus 

Japonismo (Verónica Calvo)



En la montaña
 gran poder y silencio
elevan mi alma.

Japonismo (Verónica Calvo)


 

domingo, 14 de enero de 2018

Humildad



Mitsuhiko Kamada


La rama más alta, la cima, la que jamás se alcanza: la humildad.
(Aforismos) Ramón Andrés

viernes, 12 de enero de 2018

SINESTESIA




Absorta y reverente,
con las alas cerradas,
la mariposa aprende
en la prosa olorosa de la rosa.



Luego, cuando las abra,
devolverá al paisaje,
transformado en colores,
su perfume.

Ángel González 



Ángel González Muñiz nació en Oviedo el 6 de septiembre de 1925 y falleció 12 de enero en Madrid en el 2008

miércoles, 10 de enero de 2018

SIEMPRE GÉNESIS


Nicholas Bell


No haber engendrado                             también es dar.
Nadie pasa sin haber legado, nadie
            carece       de sonido.
No hay yermo estéril si alguien lo mira.
Si se oye cantar al mirlo cuando el alba
es porque un primer mirlo cantó,
                                y fue recordado.
Si el castaño está entre nosotros
es porque hubo un primer polen
                               y fue recordado.
Si el tejado existe como conciencia
es porque un día hubo desnudez,
                              y fue recordado.
Si el bajar del río es su enseñanza
es porque alguien aprendió del cauce
                              y fue recordado.
Las cosas significan su memoria,
y lo que unos llaman brisa y otros alma,
otros aliento, arima, ãtman, psyché,
es el soplo, el aire que empuja al mirlo
a posarse en una teja y escuchar
como si tú llevaras la canción que le falta.

Ramón Andrés



Nicholas Bell

sábado, 6 de enero de 2018

LOS TRES REYES MAGOS




 IV –
-Yo soy Gaspar. Aquí traigo el incienso.
Vengo a decir: La vida es pura y bella.
Existe Dios. El amor es inmenso.
¡Todo lo sé por la divina Estrella!



-Yo soy Melchor. Mi mirra aroma todo.
Existe Dios. Él es la luz del día.
La blanca flor tiene sus pies en lodo.
¡Y en el placer hay la melancolía!



-Soy Baltasar. Traigo el oro. Aseguro
que existe Dios. Él es el grande y fuerte.
Todo lo sé por el lucero puro
que brilla en la diadema de la Muerte.



-Gaspar, Melchor y Baltasar, callaos.
Triunfa el amor y a su fiesta os convida.
¡Cristo resurge, hace la luz del caos
y tiene la corona de la Vida!

Rubén Darío

Esta entrada se la dedico a Rosa. Qué tengas un feliz día en familia, y siempre el recuerdo de tu amado padre.

viernes, 5 de enero de 2018

CARTA DEL ABUELO A LOS REYES MAGOS




Melchor, Gaspar y Baltasar. 

¿Por qué no he de creerlo, hijo? Un amigo mío les pidió la Luna reflejada en un charco y se la han traído.

     Cuando yo tenía seis años y era pobre, les pedí un juguete. Me trajeron el mar. Papá, tan asombrado como yo, dijo: nunca había visto nada tan grande ni tan divertido.
     Otro año, les pedí otro amigo y así seríamos siete, cinco en la cancha y dos en el banquillo, por lo que pudiera pasar. Les pedí un amigo de un metro y mucho de alto, todo un pívot.
    
Cuando vuelva a ser niño, a la hora de pedir, en la noche de los prodigios, pediré que me dejen tener un perro, que a mamá, el día 24 de todos los meses, aún le queden dos panes en la despensa y que papá vuelva a casa y sonría.
Cuando sea niño, a la hora de pedir, pediré que los mapas políticos cambien por las buenas, que cada uno pueda colorearlos como quiera, con los colores que más le gusten y que todos quepan en el mismo libro.



     Mi padre, hijo, pedía los vientos de marzo, las lluvias de abril, las amapolas de junio, ver madurar el trigo y que el alcalde fuese un hombre honrado.

     Cuando sea niño, a la hora de pedir, pediré motivos para cantar contento, que la niña del pomar vuelva a sonreírme, que nazcas tú, pediré una canción, una sonrisa y un beso, un amigo y, en todo caso, hijo, un vaso de buen vino.

     Cuando sea niño, a la hora de pedir, pediré cosas que no se rompen, ni se oxidan, ni aburren, cosas que se quedan en la memoria, en tanto vuelva a ir de niño a viejo y para siempre, seguro que por los siglos de los siglos. Amén.

     Esta es la carta que mi abuelo escribirá a los Reyes Magos cuando vuelva a ser niño.

Juan Farias



¡FELIZ  MÁGICA NOCHE !